Al fin sucede
Sí, soy una chica de ciudad, pero de vez en cuando me gusta ver el cemento y los edificios y caminar por sus calles vacías y no tener que mirar demasiado al cruzar y que no haya cola en el supermercado y que haya mesas vacías en los bares y lugar en los cines y que los habitantes de la ciudad se hayan ido a veranear a la montaña, a la sierra o al mar, y disfrutar de la ciudad desolada y empezar a contar en la desolación los días que me quedan para ver el mar y la gente, la sierra y la gente, y viajar y volver y que todo se active otra vez.


Dany dijo
Coincido en el placer que se siente disfrutar de una ciudad vacía, ese momento en el cual nos creemos hasta dueños. Vamos por donde queremos y hasta que nos agotamos!!. Cuantas cosas descubrimos por pasear lento y sin el sonido violento de la ciudad. hermoso haber recordado ese momento.
20 Marzo 2007 | 11:47 PM