Como en una isla.
El domingo alrededor de las 15 hs, partí a City Bell, a lo de mi hermana, lugar donde pasaríamos la Navidad. A partir de ese momento fue como si me desconectara del mundo, dejé mi casa, mi teléfono (ya que el único que poseo es una línea fija) y mi computadora.
La tarde transcurrió en calma, mate bajo los árboles, lectura de un cuento a una de mis sobrinas, compras de último momento y luego, lo de siempre, cena, brindis, abrazos, cañitas voladoras, regalos, más brindis, música, baile, el cielo encendido de colores, algunas gotas de lluvia, la perra ladrando, los mayores a dormir, la mayor de mis sobrinas saliendo con sus amigos, a las 3 de la mañana a dormir en el living, improvisando lugares.
Hoy nuevamente música, más lecturas (esta vez de apuntes sobre cultura), sol, pileta, almuerzo, una mínima siesta reparadora, y el regreso a casa.
Prendo la computadora, otra vez me conecto con la otra parte del mundo, esa que da otro tipo de noticias y ahí me entero primero por Manuco y luego por este post bellísimo de Puck
justo en navidad.
El mundo sigue su curso, aunque nos enteremos tarde de lo que sucede. Hoy antes de dormir volveré a poner el despertador, y tal vez despierte.


Puck dijo
Hey, gracias por el link y el adjetivo.
27 Diciembre 2006 | 03:29 AM