¿Hasta cuándo Charles?
No sé ustedes, pero yo, ya estoy cansada de evolucionar.
Esto no quiere ser más que un espacio donde hablar de teatro, música, cine, filosofía y demás temas que vayan surgiendo. Espero sirva para el intercambio de ideas y conocimientos
21 Enero 2007
No sé ustedes, pero yo, ya estoy cansada de evolucionar.
14 Enero 2007
Los que han leído alguna vez estas páginas sabrán de mi ignorancia respecto a la computación y a la tecnología en general. De todas maneras, como también soy testaruda a los ponchazos, y tras muchas prueba error, error, error, prueba, voy aprendiendo. Que me lleva más tiempo que al resto de los mortales también es cierto.
Lo que más me maravilla de la tecnología es la posibilidad de almacenar datos, que cada vez es mayor.
Me pregunto cuantos gigas soy capaz de almacenar. Por momentos me pasa lo mismo que cuando guardo un archivo, después lo quiero buscar y no sé en que carpeta quedó. Desde que tengo computadora, y sobre todo desde que escribo en este espacio no hago más que recordar y que escribir sobre cosas que están archivadas en un rincón de mi memoria.
Me gustaría que una vez por semana tal como ocurre con mi máquina, se active el Norton y detecte si hay algún virus que pueda dañarme y sea eliminado con un solo clic. Que por un proceso similar algunos sean comprimidos y otros enviados a la papelera de reciclaje. Pero ya ven, no soy una máquina, y por más que no quiera tendré que seguir sacándome sangre cada dos meses para controlar el nivel de calcio y de tsh de mi cuerpo.
Por lo pronto no debo olvidarme de ir al laboratorio mañana mismo, antes de que se me venza la autorización para el análisis respectivo.
10 Enero 2007
Beber al menos dos litros de agua por día.
Caminar por la sombra cuando la temperatura es alta.
Salir con campera en invierno y en verano, en invierno para andar por la calle y en verano para entrar a los lugares acondicionados de aire.
No beber demasiado alcohol, menos si va a conducir.
(Yo no conduzco, no sé que camino tomar y si llego a perderme, dudaría en encontrarme.)
Hacer crucigramas o claringrillas, para ejercitar la memoria y de ese modo impedir que el alzheimer nos invada.
Nutrir la piel con cremas, cuidarse del sol, consumir frutas y verduras ricas en vitaminas, evitar los panificados y las carnes rojas, cepillarse los dientes después de cada comida, antes de dormir y al levantarse.
¿Y todo para que?
Para vivir más y más años.
Aunque el mundo se caiga a pedazos a nuestro alrededor, aunque el planeta se quede sin recursos naturales y las tormentas arrasen con todo.
Aunque no nos demos cuenta que somos una unidad, cuerpo y alma, o cuerpo y psiquis.
Ok, creo que las vacaciones de mi psicóloga me están afectando demasiado. O quizá ya esté necesitando las mías.
6 Enero 2007
Cuando era chica (cosa que sucedió durante el siglo pasado) esperar a los reyes magos era uno de los acontecimientos más importantes de la vida, juntábamos pasto y un fuentón de agua para los camellos, además de dejar algo de comida y jugo para los tres muchachos con corona. Los zapatos eran los más lindos que teníamos. Nunca esperamos a Papa Noel, a él no lo nombran en la Biblia y por consiguiente no era alguien real, lo que decía la Biblia era (también en el siglo pasado) palabra santa.
A la mañana siguiente la alegría nos embargaba y llenos de emoción bajábamos la escalera, para ver si habían pasado. También verificábamos que hubieran tomado el agua y comido algo, se sabía que tenían que recorrer todo el mundo. Claro el mundo en ese entonces era algo pequeño como nosotros.
Un día dejamos de ser pequeños, pero no queríamos hacerlo, entonces mentíamos y seguíamos creyendo que sí lo éramos. Una mentirita piadosa, solo por no romper la ilusión de nuestros padres, de seguir siendo sus niños.
Pero ya sabíamos la verdad y por mucho que disimuláramos o que aprovecháramos tal situación, ya nada volvería a ser igual.
Con esas verdades que en un principio desilusionan y en otros momentos nos hacen sentir idiotas, también se iba yendo nuestra infancia con sus mundos.
Hoy, ya adultos (al menos por los años que tenemos) algunas veces seguimos eligiendo no saber, o hacernos los idiotas y hacer como que no sabemos. Pero no se puede, las verdades laten y tarde o temprano salen a la luz. Los mundos que creamos cuando somos niños no son más que eso, un juego de niños.
De todas maneras tengo ganas de dejar los zapatitos por si vienen los reyes, pero esta vez quiero pedirles cosas tan intangibles como ellos mismos, algo más de felicidad, mucha más creatividad y sólo para algunas ocasiones un poco de cordura.
5 Enero 2007
La propuesta es sencilla, pero olvidar es matarse de a poco.
Ahogar las penas desveladas con las copas que consuelan.
Me humecto la piel luego del baño, me pongo un vestido y espero la hora de salir a compartir una cena con amigas. Lugar: Santo pecado. Consecuencia: Santo remedio.
2 Enero 2007
Anoche, mientras cenábamos y tomábamos un rico vino tinto, comenzamos una recorrida, en ella cada uno de los presentes debía decir que fue lo mejor que le pasó en el 2006 y que cosas deseaba para el 2007. Ahora que lo pienso, creo que lo mejor de todo fue justamente hablar de lo mejor. No es que no sucedan cosas malas, es que a veces nos cansamos de que estén en primer plano. Los años hay que vivirlos de la mejor manera posible.
Vayan aquí mis deseos de un buen año para todos los que llenan este espacio.
28 Diciembre 2006
Que mi casa se ordene sola
Que los libros que poseo puedan ser leídos de corrido
Que Tinelli no esté más en la televisión
Que los días de verano me encuentren en una casa frente al mar
Que el trabajo me dé más que un dolor de espalda insoportable
Que los niños no se enfermen
Que el dulce de leche no me engorde y no arruine mis dientes
Que Charly vuelva a hacer recitales memorables
Que las arrugas se vayan sin ponerme cremas
Que el escenario me tiña las canas
Que en los comercios me atiendan bien
Que cuando me subo a un taxi (si es que lo encuentro) el conductor no me hable del tiempo.
Que los otoños me doren la piel
Que el calendario no marque el 28 de diciembre y me grite “que la inocencia te valga”.
27 Diciembre 2006
Primer recuerdo: dentro de un mp3 me graban entre otras cosas la banda de sonido de la película “Lo que vendrá” Era principio de 1988 cuando fui al Cine Ocho a verla, en ese entonces contaba sólo con una gran sala de proyección. De la película recuerdo solo una imagen en la que hay un auto detenido debajo de una autopista, Charly, más gordo, con más dientes y más joven que hoy vestía un guardapolvo blanco. Ese mismo año lo ví por primera vez en vivo en el viejo teatro Astros, hoy convertido en paseo de compras. Allí también ví por primera vez al año siguiente a Luis Alberto Spinetta.
Segundo recuerdo: Cine Teatro Opera, el mismo en el que ví a Fito por primera vez en el año 1984. Pero lo que recordé hace unos días no fué eso, fué un tema del flaco que dice…"nena tu cabeza va a estallar", volví a casa y lo busqué entre mis discos, se llama "Verde bosque" y forma parte de la banda de sonido de la película "Fuego gris". De esta recuerdo una cabeza que se abría y colores y agua y el sonido horrible del cine en cuestión.
Ahora abrieron más salas tipo stadium, con sonido dolby digital, pantalla de pared a pared, ambiente climatizado, promociones de descuento, ascensores, baños limpios, con las mismas películas en más de una sala, eso sí, una español y la otra subtitulada, siempre y cuando no estemos en vacaciones, tiempo en el que se sabe se habla únicamente español. Con ingreso restringido, no se te ocurra comprar algo que no sea de la concesión de la sala, podrías descomponerte y la sala no se haría responsable.
Y pienso, y re pienso y la verdad es que no encuentro recuerdos como aquellos en estas pomposas salas. Los cines que frecuentaba ya no están, solo habitan mi mente y la de algún otro que los recuerde.
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